Accidente de avión en los Andes, el vuelo 571

Muy buenas ladies and gentlemen hoy les traigo un nuevo artículo sobre un accidente de avión en los Andes en 1972, también conocido como el vuelo 571, en el que iba un equipo de fútbol uruguayo.

Todo comienza el 12 de octubre de 1972, cuando un avión perteneciente a la Fuerza Aérea Uruguaya parte de Carrasco (Uruguay) con destino a Santiago (Chile). El aparato era un Fairchild F27, a diferencia de otros aviones, este  tiene la característica de volar con la cola más baja que la nariz. En el avión se encontraban 40 pasajeros y 5 tripulantes.


Debido a las condiciones atmosféricas, la tripulación decidió aterrizar en Mendoza (Argentina), y al día siguiente continuaron.

El día 13, el vuelo continuó hacia su destino, el avión ascendió a 6.000 metros sobre el nivel del mar, una gran niebla cubría todo lo que se encontraba bajo el avión, poco después, debido a un cambio de dirección en los vientos, los pilotos cometieron un fallo de posicionamiento, dieron a la torre una ubicación errónea y esta les dio permiso para descender ya que creían que estaban cerca del aeropuerto, cuando en realidad estaban sobrevolando montañas.


El avión descendió 1.000 metros y se adentró en las nubes, este comenzó a dar sacudidas, esto hizo que perdiesen unos 1.500 metros de altitud. La niebla se disipó repentinamente y los pilotos se dieron cuenta de que se encontraban rumbo en colisión hacia una cumbre de 4.400 metros de altura, los pilotos intentaron elevar el avión para no estrellarse, pero durante la maniobra la cola del avión no consiguió la altura suficiente y se separó del resto del fuselaje tras el impacto.

Después, al bajar por la pendiente de la montaña, el ala derecha del Fairchild F27 impactó con un risco. Dos filas de asientos salieron por la parte trasera del avión debido al golpe, los pasajeros que se encontraban en esos asientos murieron al instante. El avión perdió el ala izquierda con una segunda cima, y luego resbaló a gran velocidad por una ladera nevada de 1 km del largo hasta detenerse en un banco de nieve.


Los pasajeros y sus asientos, debido a la inercia del golpe contra el banco de nieve, fueron comprimidos hacia el morro del avión, dejando solo algunas personas vivas.

De los 40 pasajeros y 5 tripulantes que iban en el avión, trece murieron en el accidente (murieron 4 de los 5 tripulantes); otros cuatro murieron a la mañana siguiente y el octavo día murió una de las pasajeras debido a las fuertes lesiones sufridas tras el accidente.


Los supervivientes (27), en medio del hielo a temperaturas que oscilaban entre los -25 y los -42ºC, usaron la tapicería del avión para resguardarse del frío.

El décimo sexto día un alud se deslizó y sepultó el fuselaje del Fairchild F27 y ocho personas murieron asfixiadas. Debido a que las provisiones se acabaron, los supervivientes tuvieron que recurrir a los cuerpos de algunos de los fallecidos. Entre noviembre y diciembre fallecieron 3 personas por gangrena.


Intentaron pedir ayuda a través de la radio del aparato, pero no había no había electricidad para hacerla funcionar, ya que las baterías se encontraban en la cola del avión, y esta se desprendió del resto del fuselaje tras el primer impacto. Los supervivientes localizaron la cola junto con las baterías a 2 km del avión, pero las baterías pesaban demasiado como para cargarlas y llevarlas a pie, por lo que decidieron desmontar la radio y llevarla hasta las baterías, aunque debido a un cortocircuito la radio quedó dañada. Junto a la cola del avión, encontraron cajas con chocolates y licores.


El día 12 de diciembre, tres de los supervivientes Nando Parrado, Roberto Canessa y Antonio Vizintín, decidieron realizar una caminata para buscar ayuda, aunque Antonio, debido a una lesión al caerse decide regresar.

Diez días después, tras haber recorrido 55 km, Nando y Roberto no pueden continuar debido a la crecida del hielo. A la mañana siguiente, avistan en la otra parte del río que bordeaban debido al hielo a un huaso chileno que los observaba. Nando intenta comunicarse con él, pero ruido del río no se lo permite; entonces el huaso ata hojas de papel y un lápiz a una piedra y la lanza sobre el río. Nando logra hacerle llegar un mensaje escrito donde dicen ser los supervivientes de un avión siniestrado, el mensaje decía:

Vengo de un avión que cayó en las montañas. Soy uruguayo. Hace 10 días que estamos caminando. Tengo un amigo herido arriba. En el avión quedan 14 personas heridas. Tenemos que salir rápido de aquí y no sabemos cómo. No tenemos comida. Estamos débiles. ¿Cuándo nos van a buscar arriba Por favor, no podemos ni caminar. ¿Dónde estamos?

El huaso, entiende el mensaje, les lanza un poco de pan y se dirige a pedir ayuda. Poco después, tres helicópteros se trasladaron hacia la zona del siniestro. Nando sirvió de guía a los pilotos del helicóptero del rescate. Cuando llegaron, los 14 supervivientes saltaban y gritaban de alegría tras 72 días a la espera de algún tipo de ayuda, pero debido a que no se podían cargar a todos en los helicópteros, 8 de los supervivientes tuvieron que pasar una noche mas en el lugar, pero esta vez junto con uno de los miembros del SAR (Servicio Aéreo de Rescate).


Años después de lo ocurrido se publicaron libros y películas basados en el accidente:



Comentarios

Entradas populares de este blog

Reseña de "El animal más peligroso. Un thriller victoriano" del Dr. Gabriel Antonio Pombo

Reseña de "El Descenso" de Jonathan Vázquez